Un imperio se construye. Un ejército se pierde en una tarde.
Estrategia medieval con un mundo abierto en 3D que corre en el navegador, sin instalar nada. Levantá ciudades, armá tus ejércitos pieza por pieza y peleá por el territorio con jugadores de verdad.
Y ninguna es apretar un botón y esperar.
Ciudades con edificios, población y moral. Los aldeanos producen según cómo estén: una ciudad exaltada rinde muchísimo más que una desolada, y eso depende de cómo te vaya en la guerra.
Cada clase de unidad elige cuatro buffs entre ocho y una ulti entre cuatro. Dos jugadores con las mismas tropas pelean distinto. El héroe que comanda cambia cuánto rinden tus runas.
Mercado, trueque con garantía y contratos entre jugadores: podés contratar mercenarios para que peleen por vos. Se puede vivir de comerciar sin dar una sola batalla.
Sin descargar nada y sin instalar nada. Entrás desde la computadora o desde el celular y estás adentro: el sol se mueve de verdad según la hora, el clima cambia según el bioma, y hay gente que vive ahí — leñadores que talan, aves que vuelan de un árbol a otro.
Se invocan juntando fragmentos y suben pagando recursos y tiempo real. Cada uno tiene cuatro hechizos propios que se lanzan solos en combate. Pasá el mouse por encima.
Cargando héroes…
Los números salen del juego en vivo, no están escritos acá. Es todo contenido que ya existe y que podés mirar en detalle antes de jugar.
Cada mundo tiene su bioma, su vegetación, sus rebeldes y sus calabozos. Antes de mandar un ejército conviene saber a dónde lo mandás.
Cargando territorios…
Estamos abriendo de a poco para que el mundo no se llene de golpe. Dejá tu mail y entrás en la próxima tanda de invitaciones.